Crear una página web puede parecer fácil y, a nivel práctico la tecnología y el desarrollo en este campo nos ofrece tantas posibilidades que así es pero, se deben tener en cuenta numerosos factores previos a la elaboración de esta.

Primero deberíamos centrarnos en el proyecto en sí, qué queremos, cómo, para qué, qué fin pretendemos con ello. Una vez todas estas preguntas vayan teniendo respuesta procederemos a reunir la información. Saber y tener muy presente el objetivo del sitio nos facilitará su creación, ¿para qué será la web?, con la respuesta a esa pregunta será más fácil resolver posibles dudas que se nos vayan ocurriendo. Conocer los objetivos del cliente es básico. Otro factor importante es el contexto en el que nuestra web estará ubicada además de ser consciente y conocer el público al que irá encaminada: la edad, el sexo, los intereses.

Es muy importante crear un mapa del sitio, eso te ayudará a realizar con mayor precisión el proyecto general y no dejarte ningún punto a medias o, peor aún, olvidarte de algo. Cuando se tiene el mapa general con todo lo que se requiere en el proyecto, se debe buscar la aprobación del cliente y si es por escrito mejor. Una vez concretado si hay cambios o no, e intercambiado puntos de vista y opiniones, debemos reunir contenido atractivo, el contenido es lo primero, una cuestión esencial es que nos aseguremos de que este está optimizado para SEO. Por otro lado, una planificación adecuada te evitará problemas a la hora de ir creando tu web, un esquema y un borrador de los pasos, vínculos, pestañas, etc., siempre resulta útil. Con el contenido en mano se puede proceder al diseño, siempre en base a las preferencias del cliente, pero con el conocimiento del profesional para poder obtener un buen y óptimo diseño. Los últimos pasos de esto serían el test para comprobar su buen funcionamiento y proceder a la entrega.