El software en general nos permite acceder a aplicaciones distintas, el objetivo es que este tenga una función concreta y que cumpla los requisitos demandados previo a su desarrollo. Por ello este tiene varias aplicaciones, las que veremos a continuación.

Empezaremos por hablar sobre el software de los particulares, el usado en ordenadores personales de uso diario. Las aplicaciones más comunes en ámbito doméstico son los procesadores de textos, las hojas de cálculo, bases de datos, los juegos, entre algunos otros. Son programas que tienen una gran difusión y que están expresamente diseñados para gente que no es profesional, eso hace que sean sencillos de utilizar, claros, genéricos y no muy caros. Están adaptados a las necesidades básicas que deben cubrir, carecer de herramientas concretas de gran tecnicismo.

También el software de gestión es otro tipo relacionado con el procesamiento de la información, los programas de este sector trabajan con gran cantidad de información que se encuentra almacenada en bases de datos, esta información sera usada para temas comerciales ya que incluyen herramientas para poder llevar a cabo transacciones comerciales además de poder desarrollar tareas más básicas y normales acerca del procesamiento de datos pudiendo arreglar errores cometidos más adelante.

Otro campo clásico de aplicación sería el científico y de ingeniería. Lo que hace es llevar a cabo cálculos específicos. El poder ser corregido y que los resultados sean exactos es la base de este tipo de programas para que el desarrollo haya sido correcto y pueda aplicarse donde se desee.

Encontramos el software de inteligencia artificial, este está diseñado mediante lenguajes de procedimiento y es útil para hacer operaciones pesadas para le usuario aunque son de difícil empleo en funciones que se requiera un conocimiento intelectual avanzado, es un tipo de software del que se está analizado su función actualmente y se está desarrollando mejor poco a poco.