El social media es un nuevo género introducido hace relativamente poco tiempo con el que, en el marketing digital, se han abierto nuevas oportunidades y ha provocado nuevos enfoques con nuevas estrategias.

Inicialmente las redes sociales fueron creadas a modo de diversión e interacción entre compañeros, amigos y conocidos. Empezaron siendo una herramienta muy útil para estar en contacto con gente cercana a uno mismo, luego se fue expandiendo siendo utilizadas para conocer a gente nueva, para conocer a gente de otros países y, poco a poco fueron alcanzando tal magnitud que te permiten estar conectado a nivel mundial con quien quieras.

Con este gran alcance a nivel social se fue desarrollando la información en cadena, es decir, las noticias, eventos, actos o cualquier tipo de suceso ocurrido en el mundo se expandían de manera veloz, de unos a otros, compartiendo la información entre contactos. Esto llamó mucho la atención y, particularmente en el ámbito del marketing, fue algo que no se podía dejar escapar. Muchas marcas se han aprovechado de ese tirón social para hacerse conocidas, para ofrecer ofertas y para anunciarse rápidamente de forma gratuita. El social media ha comportado una expansión a gran escala del boca a boca.

Con el movimiento diario que hay en las redes sociales, los comentarios y opiniones vuelan a través de la red, por ello son ahora un medio clave para la publicidad. No solo para expandir una marca sino para saber qué piensa la gente de una cierta campaña publicitaria, de un producto, de una web, etc. Es una herramienta muy útil a nivel usuario que ha resultado ser imprescindible para las compañías y sus productos y servicios. Pero como todo, tiene su parte negativa, una buena crítica te puede hacer conseguir clientes, seguidores y muchas ventas aunque, una mala te puede hacer mucho daño durante cierto tiempo e incluso hacerte perder bastante capital. El social media se ha convertido en algo poderoso.