Leer escuchando.
Alguien recuerda irse a la cama cuando niño mientras mamá nos leía un dulce cuento. Qué es lo atractivo de esto más allá del momento emotivo, pues tal parece que a todos nos gusta que nos lean a voz alta aun siendo mayores, pues cada vez mayor es la cantidad de audio-libros que se venden o descargan en internet.
Solían ser de papel, algunos con ilustraciones otros no, y dependía de nuestra capacidad de lectura, concentración e imaginación, el poder disfrutar de una buena historia, sin embargo esto ha quedado atrás. Con la vida tan ajetreada que ya vivimos, sentarse un rato a leer un libro parece ya un lujo imposible de darse, pero y si esta acción la desempeñamos en nuestros tiempos muertos como por ejemplo al ir manejando, cuando cocinamos, mientras estamos esperando por una entrevista, etc., espacios de tiempo donde no podríamos desempeñar otra actividad, pero ¿y si alguien más la realiza por nosotros? Y qué mejor que una dulce voz que nos acompañe en esos laps.....
Leer el arículo completo