Otra deriva de los blogs son los videoblogs. Como en todo, hay quién opta por una vertiente humorística y para recoger momentos de su vida y ser publicados; luego tenemos los más profesionales, gente que hace vídeos y los cuelga en la red a modo tutoriales, para impartir clases, dar a conocer curiosidades sobre aficiones particulares o, los que se usan a modo de marketing como empresas, los vídeos en internet son mucho más económicos que en los medios tradicionales y alcanzan a más público.

La utilidad de los videoblogs es bastante amplia, requieren un poco más de dedicación que los de textos o foto ya que, subir un video casero puede ser fácil pero, si deseas editarlo ya precisas de otro tipo de conocimientos y herramientas.

Veamos cómo funciona un videoblog en Youtube, este es por excelencia de los mejores servicios de alojamiento de vídeo que hay en la red, también es el más popular.

Consiste en mostrar lo que quieres mostrar mediante un vídeo. Esta plataforma te ofrece la posibilidad de subir un número ilimitado de vídeos dentro de unos parámetros que deben cumplir cada uno, genera automáticamente un URL para poder incorporarlo también a tu blog en caso de que lo precises, además está diseñado para ser usado fácilmente. El público por lo general puede acceder a todos los vídeos a menos que sean subidos de tono o muy violentos con lo que necesitarás una identificación especial. Además con esta identificación podrás crear tu lista de favoritos y agregar canales o videoblogs que te interese seguir de forma habitual.

Hay distintas formas de subir vídeos, la directa, donde tienes un par de fases que te permiten encasillar tu vídeo, poner una breve descripción del contenido y el título; luego está la ventana de Vídeo Upload en que Youtube ofrece un sistema de grabación a distancia, sería como un sistema de videoconferencia; la tercera manera de poder subir un vídeo en la página es a través de un dispositivo móvil, debes configurarlo previamente y es un poco más complejo pero igual de válido.